Cinco consejos para acondicionar un baño para personas de movilidad reducida

baño movilidad reducida

Si en casa tenemos personas mayores o discapacitadas, es importantísimo llevar a cabo pequeñas reformas para facilitar su adaptación a los espacios. Sobre todo, cambiar el cuarto de baño es fundamental para mejorar la autonomía de estas personas: que puedan usarlo cuando lo necesiten sin necesidad de correr accidentes. En el caso de incapacitados absolutos, también serviría este paso para facilitar las tareas de cuidados de higiene a las personas responsables de los mismos. En la actualidad, existe una gran variedad de soluciones de accesibilidad en esta parte imprescindible de la casa.

Pasos para acondicionar un baño a personas de movilidad reducida

Puertas anchas y correderas

Una decisión importantísima para aquellas personas que usen silla de ruedas. Con este tipo de puertas, al contar con una mayor anchura se puede entrar y salir con mayor flexibilidad. Asimismo, es recomendable que se abra hacia afuera para que, si el usuario sufre alguna caída en el interior, pueda ser socorrido por alguien desde el exterior sin que la puerta se bloquee.

Pavimento antideslizante

El baño debe ser un lugar seguro. Por ese motivo, lo ideal es elegir materiales que faciliten la movilidad y sean resistentes a la humedad. Una opción adecuada es optar por suelos porcelánicos: se evitarán resbalones y su coste no es muy elevado. También se recomienda que el espacio tenga al menos 150 centímetros de diámetro, de forma que permita el giro en su interior de una silla de ruedas en 360º.

Asiento elevador de WC

Su instalación es muy práctica y fácil, sin necesidad de realizar obras. Se añade una tapa (según el modelo) a la tapa del inodoro antigua. Al disponer de más altura, se puede acceder sin obstáculo con el tacatá o con la silla. Existen diferentes tipos y siempre se pueden añadir funcionalidades como reposabrazos o dispositivo regulador de altura.  En cualquier caso, los asientos del inodoro deben estar bien sujetos.

Incorpora una silla de baño

Las sillas de ducha o de baño están fabricadas de plástico o de metal y sirven de apoyo para aquellas personas que no pueden ducharse de pie o sin asistencia. No solo es un elemento muy práctico para las personas con movilidad reducida; las personas mayores se sienten más seguras a la hora del aseo. En todo caso, hay que tener en cuenta las necesidades específicas del usuario. Existe una amplia gama disponible en el mercado: taburetes, sillas con respaldo y apoyabrazos, banquetas abatibles, asientos giratorios, etc.

Sistema de grifería adecuado

Lo ideal es que sea de tipo palanca, presión o cualquier otro método que no exija girar la muñeca para su funcionamiento correcto. Opciones alternativas, modernas y con una facilidad de uso increíble son los grifos temporizados o los que funcionan con cédula de funcionamiento.

En definitiva, la mayoría son cambios muy asequibles que reducen enormemente las posibilidades de caídas o lesiones. Unas soluciones muy prácticas donde los mayores y aquellas personas con movilidad reducida ganarán en autonomía y en calidad de vida.

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